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VIII Milla Morisca de La Puebla de Cazalla

Nueva temporada y muchas ganas de correr Quedó oficialmente estrenada mi nueva temporada de atlética, con una nueva y explosiva carrer...

lunes, 12 de agosto de 2013

#Moscu2013 al día (Domingo 11)

Segundo día de estos campeonatos mundiales de atletismo intenso, con muchos nombres y hechos destacados, que serán recordados cada vez que se hable de este mundial en el futuro o cuando se recuerden grandes actuaciones de los nuestros. Fecha marcada en el calendario por lograrse hoy la primera medalla del atletismo español en el segundo día de competición en una de las modalidades que mejor se le ha dado a nuestro país en las grandes citas internacionales y encima por un joven atleta que dará muchas alegrías en el futuro.

Esperaba que una de las opciones de medalla, desde mi punto de vista, Natalia Rodríguez cumpliese su papel. Sin muchos apuros y gestionando el esfuerzo, pues sabe que le toca darlo todo en la semifinal y prefirió salir desde atrás al inicio y, poco a poco, ir escalando posiciones al toque de campana en la última vuelta hasta entrar directamente entre las 6 primeras de su serie. Al final, 5º puesto con 4´08´´.44. Mención especial merece la estadounidense Mary Cain, la atleta más joven en participar en estos mundiales y que con 17 años y 3 meses es la atleta más joven del campeonato. El gran fenómeno del atletismo estadounidense (tal y como títula en este artículo la web de la revista Runners World España) al convertirse en la primera estudiante de su país en bajar de 2 minutos en el 800 m (1:59.51) y con una plaza merecida en Moscú tras correr una mínima A de 4´04´´.62 en el Prefontaine Classic de Oregon, batiendo así el récord nacional junior de la distancia. Para más información de esta promesa, aunque más realidad que otra cosa, recomiendo leer el artículo dedicado a ella en el número de este mes de "Atletismo Español"-pág. 98 y 99). La otra española que compitió en la jornada matinal fue la lanzadora de peso Úrsula Ruiz, que no pudo alcanzar los 17,87 metros necesarios para pasar a la final y se quedó en 17,14 m.

Natalia Rodríguez, clasificada para la final de 1.500 (fuente: RFEA)

Y ojo al 400 masculino porque tendréis mucho espectáculo garantizado, con una final digna de ser memorable y espectacular con los belgas Borleé, Anderson Henriques, LeShawn Merrit, Kirani Kames o Luguelin Santos. La previsión que tengo es que el podio lo ocupará en primera posición Kirani James seguido de LeShawn Merrit y tercero veo al dominicano Luguelín Santos, sin perder de vista a los Borleé (Kevin y Jonathan).

La marcha en casi todas las competiciones europeas, internacionales o juegos olímpicos siempre ha salido al rescate del atletismo español, siendo un generador seguro de medallas y/o finalistas y siempre con un nivel muy alto y el relevo garantizado de generación en generación. De nuestros representantes en los 20 kilómetros marcha, la principal baza era el murciano Miguel Ángel López, dispuesto a mejorar su actuación el pasado año en los Juegos Olímpicos de Londres.

Desde el principio, el marchador japonés Takumi Saito tiró veloz y decidido a marcar distancias, no en un buen momento porque todos los competidores decidieron esperar el transcurso de la carrera y tomar precauciones. Detrás de él, su compatriota Yusuke Suzuki (12º) y seguido de un numeroso grupo de atletas entre los que se encontraba Miguel Ángel López. Marchas muy rápidas y forzadas que terminaron pagando los nipones con avisos, que motivaron que fuesen cazados por los perseguidores en el kilómetro 5. Las tornas cambiaron, en seguida, con Suzuki de líder, segundo el ruso Aleksandr Ivanov y Saito y, un poco más distanciado, el grupo de atletas con Miguel Ángel. Ya en la fase decisiva de los 10 kilómetros, el grupo perseguidor iba dando caza a los primeros y se quedaban a tan sólo 10 segundos, con el español algo más alejado. Poco después, el chino Zhen Wang daba caza a Suzuki para ponerse líder provisional, hasta que una descalificación echó por tierra sus aspiraciones de triunfar y convertir a Ivanov en el primer clasificado hasta el final, mientras el murciano apretaba el ritmo y remontar posiciones hasta marchar en quinta plaza y luego de adelantar a Suzuki iba cuarto en el km 15.

Lo mejor estaba por llegar, y Miguel Ángel López se iba a ver muy beneficiado de una circunstancia de carrera. Ivanov iba decidido a asegurar el oro en casa, segundo el guatemalteco Eric Barrondo que estaba motivado a dar a su país la primera medalla en un mundial de atletismo, pero con dos avisos y arriesgando todo, y tercero el chino Zhen Wang roto y hasta mirando hacia atrás por temor de que nuestro representante le diera caza. Entonces, la aparición de un árbitro para descalificar a Barrondo fue decisiva para que España marchara con una medalla de bronce que premia una carrera de menos a más y muy inteligente de Miguel Ángel López, que pudo haber sido plata si el chino Wang (quien celebró en la cara de Eric Barrondo la eliminación de éste) hubiese perdido más fuelle o recibido la tercera descalificación en el último kilómetro. Al final, primera medalla española en un tiempo de 1h21´21´´ en lo que supone un inicio brillante. Además, cabe destacar una buena actuación del resto de representantes en esta modalidad con Álvaro Martín en el puesto 24 (1h 25´12´´), mejor de lo que él esperaba, y de Francisco Arcilla en la 43ª posición con un tiempo de 1h28´38´´.

Miguel Ángel López entrando en meta

Con las emociones ya más calmadas, había que estar pendiente de las semifinales de 800 metros de los sevillanos Kevin López y Luis Alberto Marco. Primero, salió el loreño en una carrera en la que estuvo metido desde inicio y transmitiendo sensaciones en una serie con gente rápida como Lewandovski o 
Solomon, no pareciendo ni mucho menos una quimera colarse en la final. Pero las sensaciones de ayer, añadidas a una lesión en el isquiotibial en plena carrera, volvieron a repetirse y se le notó en el rápido paso intermedio de 50.67 que marcó Duane Solomon, llegando con muchos problemas y en última posición (1.52.93), cayendo así eliminado. Marco salió muy atrás en su serie y cayó eliminado por quedar en 5ª plaza con 1.46.75, aunque con la nota positiva de haber terminado a tope en la recta final y adelantar algunas posiciones.

Lamentablemente, Aauri Lorena Bokesa no se metió en la pelea final de los 400 metros lisos, pero es justo reconocer trabajo bien hecho este año. Buena prueba de ello es que volvió a bajar de 52 segundos este año, parando el crono en 51.94. Lleva pocos años en el atletismo y de seguir así puede dar muchas alegrías, no para luchar contra las líderes mundiales pero si en los europeos.

En salto de longitud femenino se impuso por tercera vez en un mundial Brittney Reese (USA) con un salto de 7.01 m, seguido de la nigeriana Blessing Okagbare con 6.99 metros y cerrando el cajón Ivana Spanovic con 6.82 metros. 

Brittney Reese (fuente: Iaaf.org)

Sandra Perkovic va camino de ser leyenda y con un lanzamiento de disco de 67.99 metros, redondeó un gran año y un prestigioso palmarés. Muy merecido y no es casualidad viendo la técnica con la que lanza y la dosis de fuerza que atesora.

Dos finales de mucho nivel cerraron la jornada: el 10.000 metros de mujeres y los 100 metros lisos masculino. En el 10.000 se impuso la mejor fondista de la historia, la etíope Tirunesh Dibaba con un registro de 30´43´´.35, seguida de Gladys Cherono con 30´45´´.17 y tercera, la compatriota de la campeona, Belaynesh Oljira deteniendo el reloj en 30´46´´.98. El primer kilómetro fue liderado por la que fuera medalla de bronce en Londres 2012, Shalane Flanagan durante los tres primeros kilómetros y acompañada de todas las africanas y la japonesa Hitomi Niiya, hasta que se descolgó mucho del grupo de golpe. Entonces fue Niiya quien asumio el liderazgo y el ritmo de la prueba, bajo la permisividad de las africanas y ante las primeras gotas de lluvia que instantes después mermarían las marcas de la final de 100 metros. Dibaba estuvo siempre detrás de la japonesa hasta que antes de llegar al toque de campana para la última vuelta, decidiera hacer alarde de su zancada y técnica de carrera formidable para volar literalmente en los 400 metros finales en un tiempo de 59.98 segundos.

"El Rayo Bolt" (fuente: Olivier Morin/AFP)

La lluvia se convirtió en protagonista de la final de 100 metros, prueba donde el Estadio de Luzhniki por una vez se llenó de gente para ver atletismo y dejó de ser habitual esa escena de gradas semivacías. No es de extrañar si tienes a la figura más mediática del atletismo, Usain Bolt. La lluvia apretaba cada vez con más fuerza y Bolt parecía más serio que en otras citas, y no es extraño porque desde fuera se podía llegar a pensar que tenía muchas ganas de desquitarse de ese nulo en el mundial de Daegu. Nada de eso, en seguida se puso con su típico show para deleitar a público en el estadio y espectadores en TV haciendo como el que abría un paraguas. Luego se hizo el silencio absoluto para escuchar el disparo, salir lanzado como el rayo que es, adelantar a Justin Gatlin que fue el único que osó plantarle cara los primeros metros y ganar la primera medalla de las tres que tiene como objetivo lograr, y sin la sombra de los ausentes por dopaje Tyson Gay y el también jamaicano Asafa Powell o el lesionado Yohan Blake.

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