Y tras la preparación y posterior
participación en la Media Maratón de Córdoba, por fin llegaba el día de correr
mi primer cross de la temporada. Llegaba con muchas ganas, aun sabiendo que
esta modalidad no es mi fuerte, por ser en Utrera, una localidad a
la que ya he ido tantas veces a correr que he perdido la cuenta y, como ya he
dicho muchas veces, a la que me gusta acudir. Los que estamos metidos en el
mundillo del atletismo sevillano sabemos que correr aquí es garantía de éxito,
no busques más que no hay.
El escenario era el Parque
del Quinto Centenario, situado junto al precioso Santuario de Nuestra
Señora de Consolación. Un magnífico espacio verde al que hay que acercarse una
tarde de fin de semana de buen tiempo para disfrutar de sus numerosos naranjos
(algunos centenarios) mientras se disfruta de una buena barbacoa en una de sus
zonas habilitadas en mampostería. Dentro hay un pequeño complejo deportivo con
pistas de pádel y tenis, campos de fútbol sala y de césped artificial y una
caseta con vestuarios y aseos que los corredores teníamos disponibles para
ducharnos y cambiarnos de ropa. También hay dos bares en los que había bastante
gente.
En lo que respecta al circuito, era de 8 kms, sobre una superficie de césped, frondoso en algunos tramos, y bien firme, al que no afectó en nada la lluvia caída la noche antes. Para completarlo había que dar 4 vueltas de 2 kms cada una de giros cerrados, en su mayoría. De este modo, había que ir jugando con los cambios de ritmo que te obligaba a hacer.
Foto: @correparkMLuisa
La salida era estrecha y todos los atletas
querían salir en tromba, así que opté por tener cuidado a las primeras de
cambio y esperar a adelantar cadáveres más adelante. Así fue, poco a poco en
las dos primeras vueltas fueron cayendo poco a poco y mi tiempo de paso llegado
el ecuador mejoró ostensiblemente. En la tercera vuelta aprovecho que tenía delante
de mí un corredor de camiseta blanca para protegerme del aire frío que hacía
allí y que me tirase un poco. Tener a este corredor sirvió para ayudarme a
dosificar en un terreno que no es propicio para mí y llegar con oxígeno a la
última vuelta.
Cambio el ritmo al final, adelanto algún
que otro corredor perjudicado y mejoro algunos segundos al crono para acabar mejorando levemente el crono de la edición de 2015. Tiempo final de 31:03, que para no ser alguien que corra fácil en este terreno me doy con un canto en los dientes.
Vuelta a casa cumpliendo con lo que esperaba, aunque con sensación de haber apretado antes. Agradecer a Isabel Carmona y a Juan Garrido el detalle tan dulce de regalarnos un Mostachonazo de Pestiño y Yema Tostá de la Confitería Cordero. Aunque antes de regresar a Sevilla nos surtimos de varios Brazos Gitanos de Tocino de Cielo y Nata con Nueces otra confitería utrerana (hay para elegir), la Confitería José Luis. ¡Cómo nos vamos a poner esta Navidad!
Foto: F. Galbarro (Callence El Coronil)
Vuelta a casa cumpliendo con lo que esperaba, aunque con sensación de haber apretado antes. Agradecer a Isabel Carmona y a Juan Garrido el detalle tan dulce de regalarnos un Mostachonazo de Pestiño y Yema Tostá de la Confitería Cordero. Aunque antes de regresar a Sevilla nos surtimos de varios Brazos Gitanos de Tocino de Cielo y Nata con Nueces otra confitería utrerana (hay para elegir), la Confitería José Luis. ¡Cómo nos vamos a poner esta Navidad!






No hay comentarios:
Publicar un comentario