Sevilla es una ciudad de muchas tradiciones y gracias a sus estampas características que nos deja esta ciudad milenaria nos conocen en el exterior. La Feria, la Semana Santa, el calor del verano, el azahar en primavera, el buen tapeo y, afortunadamente, el deporte también tiene su espacio.
No, no me estoy refiriendo a la omnipresencia del fútbol o la (espero) mejorada imagen del Baloncesto Sevilla tras años de desencanto con los sevillanos. Hablo de una edición más de la Nocturna del Guadalquivir que tras 25 años de vida está más que consolidado no sólo como uno de los eventos deportivos más influyentes de Sevilla sino una de las citas más esperadas cada año como actividad lúdica, también para andaluces y demás corredores de toda España.
No, no me estoy refiriendo a la omnipresencia del fútbol o la (espero) mejorada imagen del Baloncesto Sevilla tras años de desencanto con los sevillanos. Hablo de una edición más de la Nocturna del Guadalquivir que tras 25 años de vida está más que consolidado no sólo como uno de los eventos deportivos más influyentes de Sevilla sino una de las citas más esperadas cada año como actividad lúdica, también para andaluces y demás corredores de toda España.



