Sevilla se volvió a sentir atleta otro año más, como cada vez que llega la noche del último viernes de septiembre. Otra vez se convirtió la ciudad en un continuo ir y venir de corredores; unos más experimentados, otros debutando en el running y otros, simplemente, disfrazados y deseando tomarse esta carrera (de 8,5 kms de distancia) como una fiesta, porque, al fin y al cabo, es una prueba no competitiva en la que se da trofeo al primer clasificado masculino, femenino, en silla de ruedas y handbike (categoría que debutaba en la Nocturna por primera vez).
foto: IMD Sevilla


